Jorge Drexler presenta su nuevo álbum “Salvavidas de Hielo”

Jorge Drexler presenta su nuevo álbum “Salvavidas de Hielo”

El muy anticipado y mas reciente álbum de Jorge Drexler, “Salvavidas De Hielo” ya esta a la venta a partir de hoy. El disco fue grabado íntegramente con guitarras, todo tipo de guitarras, construyendo un sonido cálido, rítmico y atractivo. Esta lleno de ritmo, experimentación, melodías, y sobre todo, grandes canciones. En breve escucharemos una catarata de percusiones, baterías, loops y sintetizadores, pero todos han sido creados con la guitarra y sus materiales. Las cuerdas, la caja de madera, la piel de un banjo, el metal de un dobro. Múltiples elementos que proceden de la guitarra se han convertido en una gran banda para este nuevo proyecto.

“Salvavidas De Hielo” consiste de once temas cual incluyen colaboraciones con Mon Laferte en “Asilo”, Natalia Lafourcade en “Salvavidas de hielo” y Julieta Venegas en “Abracadabras”, todas grabadas en la ciudad de México.

El cantante y compositor uruguayo, presentaba ayer en directo desde su cuenta Facebook su nuevo trabajo discográfico “Salvavidas de hielo”. Arropado por amigos y acompañado por su banda e invitados muy especiales, como Coque Malla, Depedro, La Vida Bohème y Javier Ruibal entre otros, Jorge interpretó nuevos temas de su álbum como “Movimiento” y “Pongamos que hablo de Martínez” al mismo tiempo que rendía tributo a las víctimas del terremoto de México con canciones como “El último trago” y “María bonita”.

Jorge se prepara para embarcarse en una gira que le llevará por el continente americano recorriendo países como Argentina, Chile, Uruguay, México y llegara a España el próximo 28 de octubre comenzando en Girona. Próximamente también se anunciaran fechas en los Estados Unidos, Brasil, Colombia, Perú y mas.

Listado de Salvavidas De Hielo:

01. Movimiento
02. Telefonía
03. Silencio
04. Pongamos que hablo de Martínez
05. Estalactitas
06. Asilo (feat. Mon Laferte)
07. Abracadabras (feat. Julieta Venegas)
08. Mandato
09. Despedir a los glaciares
10. Quimera
11. Salvavidas de hielo (feat. Natalia Lafourcade)

“En las antípodas de otros cantautores, Drexler podrá servirse de la intuición como el ingenuo salvaje roussoniano; pero sabe música por un tubo –como sabe de otorrinolaringología, y de ser un moro judío criado entre cristianos-, con lo cual parece tocar de memoria y sin un fallo, cuando en realidad domina el contrapunto y la fuga hasta extremos incómodos para quien se ponga a cantar con él, como sin ir más lejos me ocurre a mí, porque distingue entre una nota blanca y una negra a gran distancia, y si no escribe sinfonías es por falta de ganas (momentáneas). Se mueve en los trinos del tenor aunque puede acercarse a la calidez del barítono, y en la gama de sus vocaciones hallamos un predominio del ritmo latino, sin descartar un gusto por el compás rockero y el vals del country cuando se tercie.

Ama la música y es amado por ella, sin incurrir nunca en las plañideras tonadas de Orfeo, ya que en vez de perder a Eurídice conquistó a Leonor, y cuando imaginas que está dando de sí el máximo –digamos de madrugada en la intimidad, adecuadamente estimulado por aceites esenciales y alcaloides- estás en el mayor de los errores. Otro día le ves en directo y compruebas su condición de monstruo escénico, ese tipo de mutante capaz de absorber la libido anónima y devolverla con creces, subiendo y bajando hasta lo inverosímil, hasta hacer de los tiempos un juguete que haga las delicias del espectador. Lo mismo baila que improvisa, con un raro dominio de la décima, un metro inventado por el malagueño Vicente Espinel en tiempos de Cervantes, que articula casi todos los sones cultivados desde el Río Grande a la Pampa.

Me parece que está al comienzo de su vena creativa, sin perjuicio de haber obtenido ya amplios reconocimientos, porque antes de trasponer la cincuentena el artista suele ser un adolescente con mucho ímpetu y no tanta experiencia –de sí y de lo demás-, más parecido al kamikaze que al sabio, y de un sabio en lo suyo como Drexler cabe esperar un montón de imprevistos. Dejó de operar el oído para acariciarlo con acentos líricos, y no me extrañaría que su canto se prolongue del intimismo a la épica, o sencillamente a dosis todavía mayores de ironía benévola, hecha a celebrar la humilde grandeza de cada ladrillo en el muro del tiempo. Poca cosa se dirían vistos uno a uno, pero no hay otro pilar inconmovible de lo real.

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